Reír para no llorar es la idea inicial, pero en mi caso la palabra reír se ve forzosamente remplazada por escribir, es de cobardes dejar que las situaciones frustren nuestros actos, la debilidad es el punto mas bajo en que se cae, pero enfrentar las emociones con cautela y principios otorga fortaleza, es la armadura que el caballero debe usar en la guerra sentimientos vs. razón, sin embrago se convierte en una arma letal para quienes no la usan con prudencia.
Por otro lado, escribir para mí y para quienes estén interesados, se ha convertido en la acción mas fácil de ejecutar, es el señuelo que le tiendo a histeria para que caiga en la trampa del pacifismo, o de lo contrario seria caótico, una mezcla explosiva e impulsiva de ira, neurotismo y locura.
